Hace un par de años impartí un curso de comunidades virtuales. El primer día me sentí acongojada porque tenía entre mis alumnas a un par de "influencers" con miles de seguidores y lo primero que pensé fue que qué podría enseñarles yo. Cual sería mi sorpresa cuándo descubrí que apenas sí sabían encender el ordenador de sobremesa, jamás habían abierto un Excel, no sabían manejar un Word...
He de decir que sigo a una de esas muchachas y tras el curso se compró un ordenador (que anunció a bombo y plantillo en sus redes sociales) y ¡sorpresa! ha aprendido a usarlo.
Muchas gracias por leer y por comentar, Alex. Eso he intentado, porque no me gusta ponerme excesivamente nostálgico (aunque eche de menos ciertas fricciones del pasado) y, por supuesto, soy CERO edadista. Un abrazo.
Hace un par de años impartí un curso de comunidades virtuales. El primer día me sentí acongojada porque tenía entre mis alumnas a un par de "influencers" con miles de seguidores y lo primero que pensé fue que qué podría enseñarles yo. Cual sería mi sorpresa cuándo descubrí que apenas sí sabían encender el ordenador de sobremesa, jamás habían abierto un Excel, no sabían manejar un Word...
He de decir que sigo a una de esas muchachas y tras el curso se compró un ordenador (que anunció a bombo y plantillo en sus redes sociales) y ¡sorpresa! ha aprendido a usarlo.
Pues mira, algo se llevó de tu curso :) Gracias por leer y por comentar.
Maravilloso texto, me encanta la capacidad y equilibrio a la hora de tratar el tema, porque es difícil ni caer en la nostalgia o el edadismo. Bravo
Muchas gracias por leer y por comentar, Alex. Eso he intentado, porque no me gusta ponerme excesivamente nostálgico (aunque eche de menos ciertas fricciones del pasado) y, por supuesto, soy CERO edadista. Un abrazo.