Este análisis es aplicable a toda la sociedad. Infancia, juventud y madurez vivimos en "la llamada teoría de la competencia sesgada por la excitación".
Malos tiempos para la sutileza, desde luego.
También me reconozco presa del "Modelo de Capacidad Limitada de Procesamiento Motivado, propuesto por Annie Lang", noto que mi cerebro dispone de recursos atencionales más limitados y "con poca energía mental para codificar o comprender la información... "
"Este modelo explica también por qué los mensajes que maximizan la excitación o el placer inmediato generan mucha activación pero dificultan la memoria o la reflexión."
"El resultado es un patrón de atención más disperso, menos profundo y más dependiente de la estimulación constante."
O sea, basado en "elementos “impactantes, dramáticos o estridentes” pensados para llamar la atención.
"Incluso partiendo de contenido supuestamente infantil, el algoritmo tiende a derivar hacia el sensacionalismo. Hay que secuestrar la mirada."
Indeed, como adulta, yo también me reconozco inmersa en ese “ruido visual” para captar clics a toda costa.
"Falta de concentración y memoria, eso es lo que caracterizará a las nuevas generaciones". Algo así decía Micah P. Hinson en su novela "No voy a salir de aquí" (2015?, Alpha Decay)
Is Google making us stupids?, decía el título de un artículo de hace más de quince años.
A lo que se podría responder: Hace rato que lo logró.
Es tal cual como lo expresas. Lo vivo con mis nietos.
Hay músicos mucho mas interesantes para niños, con un universo sonoro muy rico, por ejemplo Magdalena Fleitas o Marta Gomez. Y de lo que escuchaban mis hijos, Ruidos y Ruiditos.
¡Qué interesante! Me hace pensar mucho en cuando mis sobrinos eran bebés y en la tortura que fue escuchar estas canciones cientos de veces en bucle. Ojalá haber tenido esto presente, el concepto de audiación me ha resultado iluminador. Le voy a pasar el post a mis amigos que tienen bebés :)
¡Gracias, Jesús! Por leer y por compartir. Toda la MLT de Gordon es muy interesante, pero lo que siempre llama más la atención es cómo en sus investigaciones marcó el periodo 0-8 años como un periodo único para desarrollar aptitud musical, y cómo más allá de esa edad… poco se podía hacer para mejorarla. La plasticidad cerebral desaparece. Choca, sobre todo, cuando pensamos en que esa edad es la habitual de inicio en conservatorio y/o escuelas de música.
Muy interesante y buen análisis. Coincido plenamente. Si lo pienso, no recuerdo mi infancia especialmente llena de canciones puramente infantiles más allá de las de las películas de Disney. Tuve la suerte de que en mi casa se escuchaba prácticamente de todo y esa es la base para educar el oído.
Lo del declive de la atención es cada vez más preocupante. Soy jurista y preparadora de oposiciones y la gente es incapaz de leer más de 300 palabras seguidas. Es frustrante. Y lo peor es que es algo que permea a todas las capas del entretenimiento y la forma de relacionarnos. Ahora el márketing de las novelas se basa en "hashtags" y "bullet points". Por no hablar de la gente que se salta las descripciones o que quiere 11 plot twists distintos cada 10 capítulos aunque destrocen la coherencia narrativa.
Tal cual. Gracias por leer y por dejar el comentario. Los que intentamos escribir sin mirar mucho la longitud de las cosas (con la intención de explicarnos en detalle) nos topamos con la escasez de atención existente en el común de los mortales. Mi texto (este y los anteriores) podría sintetizarse en 400 palabras con una enumeración de ideas, pero dudo mucho que se explicara de la misma forma que en las 4000 que tiene. Lo dicho, gracias por dedicarle un tiempo ;)
Es una pena que nadie recuerde como canciones infantiles El señor Don Gato o Vamos a contar mentiras, esta utilizada con gran éxito en los autobuses cuando íbamos de excursión.
O la de los juegos de patio, Al pasar la barca, o En la calle 24. La Galina turuleta, cualquiera de los payasos de la tele o de Parchis.
Desde luego, ninguna de esas canciones cumple con las características negativas que describo en el texto. Estaban bastante mejor compuestas, y también pensadas desde otra lógica totalmente distinta. (Aunque es cierto que algunas de ellas eran profundamente sexistas, racistas y/o clasistas)
Muy interesante. Me ha gustado aprender que los bebés pueden familiarizarse con compases que a nosotros nos resultan complejos. Nunca creí mucho en las canciones infantiles, aunque creo que en eso me equivoco, pues la tradición de canciones populares para niños es probablemente milenaria. A mi hijo cuando era muy pequeño le ponía los Beatles, porque pensaba que Zappa y Crimson serían demasiado complejos para él, ahora veo que también podía haber aprovechado. Aún así en casa siempre sonaba música de todo tipo y creo que de algo ha servido, de hecho desde pequeño afina muy bien.
Muy interesante el post. Como educadors siempre huí de estos productos ( el pollito pio me parece aún más demencial) y en casa no funcionó. Lo que si he notado que muchos críos les pones algo y van enseguida al ordenador a mirar. No escuchan, sólo miran. Con mayores también pasa . Muy razonado tu post, gracias
Este análisis es aplicable a toda la sociedad. Infancia, juventud y madurez vivimos en "la llamada teoría de la competencia sesgada por la excitación".
Malos tiempos para la sutileza, desde luego.
También me reconozco presa del "Modelo de Capacidad Limitada de Procesamiento Motivado, propuesto por Annie Lang", noto que mi cerebro dispone de recursos atencionales más limitados y "con poca energía mental para codificar o comprender la información... "
"Este modelo explica también por qué los mensajes que maximizan la excitación o el placer inmediato generan mucha activación pero dificultan la memoria o la reflexión."
"El resultado es un patrón de atención más disperso, menos profundo y más dependiente de la estimulación constante."
O sea, basado en "elementos “impactantes, dramáticos o estridentes” pensados para llamar la atención.
"Incluso partiendo de contenido supuestamente infantil, el algoritmo tiende a derivar hacia el sensacionalismo. Hay que secuestrar la mirada."
Indeed, como adulta, yo también me reconozco inmersa en ese “ruido visual” para captar clics a toda costa.
"Falta de concentración y memoria, eso es lo que caracterizará a las nuevas generaciones". Algo así decía Micah P. Hinson en su novela "No voy a salir de aquí" (2015?, Alpha Decay)
Is Google making us stupids?, decía el título de un artículo de hace más de quince años.
A lo que se podría responder: Hace rato que lo logró.
Gracias por esta publicación.
La gata Lola
Muchas gracias por leer y por pararte a dejar un comentario. Un saludo 👋
Es tal cual como lo expresas. Lo vivo con mis nietos.
Hay músicos mucho mas interesantes para niños, con un universo sonoro muy rico, por ejemplo Magdalena Fleitas o Marta Gomez. Y de lo que escuchaban mis hijos, Ruidos y Ruiditos.
¡Qué interesante! Me hace pensar mucho en cuando mis sobrinos eran bebés y en la tortura que fue escuchar estas canciones cientos de veces en bucle. Ojalá haber tenido esto presente, el concepto de audiación me ha resultado iluminador. Le voy a pasar el post a mis amigos que tienen bebés :)
¡Gracias, Jesús! Por leer y por compartir. Toda la MLT de Gordon es muy interesante, pero lo que siempre llama más la atención es cómo en sus investigaciones marcó el periodo 0-8 años como un periodo único para desarrollar aptitud musical, y cómo más allá de esa edad… poco se podía hacer para mejorarla. La plasticidad cerebral desaparece. Choca, sobre todo, cuando pensamos en que esa edad es la habitual de inicio en conservatorio y/o escuelas de música.
Un ejemplo más de la, digamos, tangencial relación entre aprendizaje e instituciones de enseñanza...
Muy interesante y buen análisis. Coincido plenamente. Si lo pienso, no recuerdo mi infancia especialmente llena de canciones puramente infantiles más allá de las de las películas de Disney. Tuve la suerte de que en mi casa se escuchaba prácticamente de todo y esa es la base para educar el oído.
Lo del declive de la atención es cada vez más preocupante. Soy jurista y preparadora de oposiciones y la gente es incapaz de leer más de 300 palabras seguidas. Es frustrante. Y lo peor es que es algo que permea a todas las capas del entretenimiento y la forma de relacionarnos. Ahora el márketing de las novelas se basa en "hashtags" y "bullet points". Por no hablar de la gente que se salta las descripciones o que quiere 11 plot twists distintos cada 10 capítulos aunque destrocen la coherencia narrativa.
Tal cual. Gracias por leer y por dejar el comentario. Los que intentamos escribir sin mirar mucho la longitud de las cosas (con la intención de explicarnos en detalle) nos topamos con la escasez de atención existente en el común de los mortales. Mi texto (este y los anteriores) podría sintetizarse en 400 palabras con una enumeración de ideas, pero dudo mucho que se explicara de la misma forma que en las 4000 que tiene. Lo dicho, gracias por dedicarle un tiempo ;)
Es una pena que nadie recuerde como canciones infantiles El señor Don Gato o Vamos a contar mentiras, esta utilizada con gran éxito en los autobuses cuando íbamos de excursión.
O la de los juegos de patio, Al pasar la barca, o En la calle 24. La Galina turuleta, cualquiera de los payasos de la tele o de Parchis.
Desde luego, ninguna de esas canciones cumple con las características negativas que describo en el texto. Estaban bastante mejor compuestas, y también pensadas desde otra lógica totalmente distinta. (Aunque es cierto que algunas de ellas eran profundamente sexistas, racistas y/o clasistas)
Muy interesante. Me ha gustado aprender que los bebés pueden familiarizarse con compases que a nosotros nos resultan complejos. Nunca creí mucho en las canciones infantiles, aunque creo que en eso me equivoco, pues la tradición de canciones populares para niños es probablemente milenaria. A mi hijo cuando era muy pequeño le ponía los Beatles, porque pensaba que Zappa y Crimson serían demasiado complejos para él, ahora veo que también podía haber aprovechado. Aún así en casa siempre sonaba música de todo tipo y creo que de algo ha servido, de hecho desde pequeño afina muy bien.
Muy interesante el post. Como educadors siempre huí de estos productos ( el pollito pio me parece aún más demencial) y en casa no funcionó. Lo que si he notado que muchos críos les pones algo y van enseguida al ordenador a mirar. No escuchan, sólo miran. Con mayores también pasa . Muy razonado tu post, gracias
Muchas gracias por leer y por comentar 🤗
A ti