Como profesora en una universidad italiana veo el panorama complicado. La reducción de las capacidades cognitivas de los estudiantes me parece dramática.
Gracias por comentar. Sin duda, el contexto tecnológico actual no invita a la pausa, la reflexión y la construcción del conocimiento, pero no me aventuraría yo a decir que existe tal reducción cognitiva. Y si empieza a existir, en nuestras manos está cambiar de dirección para al menos frenar los pesos del sistema un poco. Un abrazo.
Sí, para ello necesitamos una institución que se comprometa a la formación de sus docentes y profesorado dispuesto a recibirla, también.
Yo, por mi parte, estoy intentando adaptar mi docencia a un uso consciente y productivo de la IA en la medida puedo. Pero la falta de curiosidad, la nula pasión por la lectura (son estudiantes de Lenguas y Literaturas extranjeras), la incapacidad de formular una reflexión medianamente profunda sobre una lectura de muchos de ellos, desmotiva.
Han llegado al punto de analizar textos literarios con IA para no pensar. Ya no aportan su interpretación, sino que adoptan la de una máquina. Por no hablar de la poca capacidad de concentración. Ponerles un vídeo de más de 5 minutos ya supone un atrevimiento.
En fin, sí, tenemos que adaptarnos, pero luchar contra un sistema que favorece la inmediatez y la superficialidad no es fácil.
Un artículo, a mi juicio, muy preciso, Ramón. Por cierto, justo te leo desde Graná, que vine a pasar unos días
Gracias, Pedro. Disfruta mucho, a pesar del calorazo que hace.
Gracias!
Ahora ya voy de vuelta a Cartagena... con lo que de calor no me voy a librar 😅
👌
Como profesora en una universidad italiana veo el panorama complicado. La reducción de las capacidades cognitivas de los estudiantes me parece dramática.
Gracias por comentar. Sin duda, el contexto tecnológico actual no invita a la pausa, la reflexión y la construcción del conocimiento, pero no me aventuraría yo a decir que existe tal reducción cognitiva. Y si empieza a existir, en nuestras manos está cambiar de dirección para al menos frenar los pesos del sistema un poco. Un abrazo.
Sí, para ello necesitamos una institución que se comprometa a la formación de sus docentes y profesorado dispuesto a recibirla, también.
Yo, por mi parte, estoy intentando adaptar mi docencia a un uso consciente y productivo de la IA en la medida puedo. Pero la falta de curiosidad, la nula pasión por la lectura (son estudiantes de Lenguas y Literaturas extranjeras), la incapacidad de formular una reflexión medianamente profunda sobre una lectura de muchos de ellos, desmotiva.
Han llegado al punto de analizar textos literarios con IA para no pensar. Ya no aportan su interpretación, sino que adoptan la de una máquina. Por no hablar de la poca capacidad de concentración. Ponerles un vídeo de más de 5 minutos ya supone un atrevimiento.
En fin, sí, tenemos que adaptarnos, pero luchar contra un sistema que favorece la inmediatez y la superficialidad no es fácil.
Pero tenemos que seguir en la brecha, gracias por compartir tu experiencia, estamos en la misma trinchera.